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De los trovadores a los actuales campeonatos
¿Habría que remontarse al siglo XIII y a « La Maison de Campagne »
instalada bajo el trono del Reino de Navarra pra encontrar las huellas de
una cierta forma de bertsolarismo ?
Pintura mural de la catedral de
Pamplona : trovador
Thibault IV, Conde de Champagne, que fue Thibault I, Rey de Navarra en
1234, a la muerte de su tío Sancho el Fuerte, era también un poeta
trovador.
Fue un gran mecenas que protegía especialmente a los trovadores. Sin lugar a
dudas, contribuyó al desarrollo de este arte. Aunque, el foso entre la Corte
del Reino de Navarra y « el pueblo llano » era enorme.
Sin embargo hay que dar un salto de varios siglos en la historia de esta
provincia « matriz del País Vasco » hasta encontrar nombres de bertsolaris
célebres.
En del siglo XIX aprecen algunos nombres : Pudes Zaharra, Albitxuarra y
Juan Etxamendi, más conocido de todos bajo el seudónimo de "Bordel".
Xavier Silveira (XDZ)
Otros cuatro improvisadores han marcado el período 1876-1935.
Se trata de : Jokin Naparra, Paulo Yantzi, Etxarte y Maritorena. Entre
1935 y 1968, Zabaleta, Arozamena, Nabarte, Perurena y otros muchos han
recorrido especialmente el valle del Baztán.
Un particular esfuerzo tuvo lugar en la década 1970-80, para relanzar las
justas oratorias y gracias, en primer lugar, al « Premio Paulo Yantzi » y
después al campeonato "Nafarroako Bertsolari Txapelketa", varios bertsolaris
se dieron a conocer como los hermanos Madariaga, Koxe-Migel y Koxe-Fermin
Arginarena, Mikel Taberna, Lontxo Aburiza, Manolo Arozena, etc.
Eztitxu Arozena
Estos últimos años, Elizagoyen, Eztitxu Arozena, Oskar Estanga, Iñigo
Ibarra, Jon Barberena son los más solicitados ; el título de campeón lo
tiene Xabier Silveira, de padres portugueses.
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Los guías
Unos bertsolaris les acompañan en este sitio. A lo largo de su visita:
hagan « clik » en su retrato para descubrir sus comentarios.
Xalbador
"Creo que esta tradición de improvisar en las tabernas la había traído un
pastor que era de Zaldibi, en Gipuzkoa. Ese hombre se llamaba José Tolosa.
Su mujer también era de Guipúzcoa.
Eran los padres de Lorentzo de quien ya he hablado. Mi querido José…
Cuando se le calentaba el garganchón, como el mismo decía, se ponía a
improvisar. Y si, como pienso yo, fue él quien trajo aquí esa tradición,
también fue gracias a él, el que yo comenzara.
Por consecuencia, aunque no quiera atribuirles todos los méritos, la
gente de Guipúzcoa jugó un gran papel, desde el principio, en el hecho de
que yo fuera un día improvisador. Y ellos dirían : una vez
dicho esto, sin comentarios".
Amets Arzallus
"Cuando era niño, no tenía otro modelo que el de mi padre. Más tarde,
hacia los 13/14 años, me empecé a dar cuenta que tenía una clara preferencia
por una cierta forma de versificar, y a partir de ahí supe qué camino quería
seguir.
Desde entonces cuando me preguntan quien es mi improvisador favorito,
contesto : Jose Agirre. Mi padre se sentía muy cercano de él pues
procedían del mismo medio. Para nosotros, por el contrario, que somos chicos
de capital, Jose Agirre se encuentra en el lado opuesto del que
vivimos : nacido en un mundo agrícola, criado en el rincón de un
pueblo, empezó muy joven a trabajar…
Tiene otras referencias, y eso se nota en su manera de improvisar. Para
mí, es un modelo porque utilizaba una lengua rica, frases vivas, y porque
representa un mundo opuesto al nuestro"
Sustrai Colina
"Aunque las personalidades, los modos de vida, el origen de los
improvisadores sean muy diferentes, el hecho de tener que ofrecer un buen «
espectáculo » al público, estrecha más todavía la relación entre nosotros :
cuando se vive un momento difícil al lado de otra persona, en principio la
relación con ella se refuerza.
Eso es lo que pasa entre nosotros. Para nosotros es importante que todo
funcione bien con los demás.
La única competición es la competición contra uno mismo. Claro que quiero
ganar, pero no quiero que el otro pierda. Y los campeonatos, concretamente
las finales de campeonatos, tienen algo especial y es que cuando todos
hacemos una buena prestación , te queda una buena impresión. Nadie ha
perdido, aunque termines octavo.
El público se queda más con la prestación que con el puesto alcanzado. Y
esto nos ayuda muchísimo a superarnos y a excluir todo espíritu de
competencia"
Miren Artetxe
"A mi padre, y sobre todo a mi abuelo, les gustaba la improvisación. Con
9/10 años, empecé a ir a clase de improvisación, a la escuela donde estaba
entonces Jexux Arzallus.
A los 12 años, con Amets Arzallus, íbamos a clase a Oiartzun. Y algunos
años después, dejamos de ir allí y nos trajimos a Hendaya al profesor de
Oiartzun. Así fue como se creó un nuevo grupo en Hendaya.
Tengo la impresión que nací sabiendo improvisar. Ya sé que no es el caso
pero es la sensación que tengo. De hecho, decidí que me gustaba la
improvisación a los 16 años, cuando me di cuenta que no podía hacer al mismo
tiempo danza, teatro, música, improvisación y pelota. En el momento de
elegir, me di cuenta de que, lo que no quería dejar de ninguna manera era la
improvisación. A partir de entonces, lo llevé mejor.
Estoy convencida de que, lo que te mantiene en la improvisación es el
grupo, la gente,… Cuando se es joven no es fácil. Los que practicábamos la
improvisación no éramos muchos, pocas chicas, y el grupo se hacía cada vez
más pequeño.
Creo que hoy las cosas son más fáciles. Hay más grupos y se favorece más
la improvisación"
Patxi Iriart
"Empecé a tomarle gusto a la improvisación cuando la Ikastola de Bayona
abrió una bertso - clase. Estaba en CM2 (10 años) y éramos un grupo pequeño.
Y desde entonces, no he parado. Nuestro profesor era Karlos Aizpurua.
Debo reconocer que al principio fui a clase empujado por mi madre.
Después me fui dando cuenta de que la improvisación permitía aprender un
montón de cosas. Además, era algo nuevo, y diferente de las actividades
habituales como el fútbol o la pelota.
Después, cuando las escuelas de improvisación empezaron a
funcionar, seguimos encontrándonos una hora por semana, con el mismo
profesor, Karlos Aizpurua , fuera de las horas de clase. Después me fui al
colegio de Cambo y allí, se formó un nuevo grupo : algunos de nosotros
veníamos del Instituto de Bayona, otros venían del interior del País
Vasco.
Ahora somos cinco, cuatro chicos y una chica. Al principio éramos más,
sencillamente algunos abandonan el grupo. La improvisación no gusta a todo
el mundo"
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